Londres volvió a consolidarse como capital del séptimo arte con la 79ª edición de los Premios BAFTA, organizados por la British Academy of Film and Television Arts. La cita, considerada los Oscar británicos, reunió a las figuras más influyentes del panorama cinematográfico internacional en una noche donde el talento se celebró con la misma intensidad que el estilo.
Antes de que se entregara la icónica máscara dorada, diseñada por Mitzi Cunliffe, la narrativa comenzó en la alfombra roja. Y como dicta la tradición, fue la moda la encargada de marcar el pulso estético de la temporada.
Rojo escarlata y negro absoluto
Entre las apariciones más comentadas destacó Kate Hudson, quien apostó por un vestido satinado en rojo escarlata con escote Bardot. La silueta, impecablemente estructurada, equilibró sensualidad y clasicismo con una naturalidad que pocas dominan. El resultado fue una declaración de elegancia contemporánea.


Emma Stone eligió el negro en su versión más depurada: un diseño ajustado con pronunciado escote que enmarcaba el torso con precisión arquitectónica. Sin artificios innecesarios, su look confirmó que la sobriedad bien ejecutada puede ser tan impactante como la apuesta más teatral.


Por su parte, Monica Bellucci volvió a demostrar por qué su presencia en una alfombra roja trasciende tendencias. Con líneas limpias y una actitud magnética, encarnó esa sofisticación que no necesita excesos para imponerse.
Kate Middleton y el poder del archivo
Si hubo un momento verdaderamente memorable fue la aparición de Kate Middleton, princesa de Gales, rescató un vestido rosa empolvado firmado por Gucci, pieza que ya había lucido en 2019, reafirmando el valor del archivo en la conversación actual sobre sostenibilidad y lujo consciente.
El estilismo se completó con joyas familiares, un gesto que añadió profundidad histórica al conjunto. A su lado, el príncipe William, príncipe de Gales optó por un smoking de terciopelo en tono borgoña, creando una imagen coordinada que conjugó tradición y modernidad con absoluta naturalidad.


Transparencias y nueva sensualidad en los BAFTA 2026
Las interpretaciones más arriesgadas llegaron de la mano de Odessa A’zion, quien abrazó la tendencia del naked dress a través de encajes y transparencias estratégicas. Lejos de resultar predecible, su elección demostró que la sensualidad contemporánea se construye desde la intención y el diseño.
Odessa A'zion has arrived at the #EEBAFTAs ✨ pic.twitter.com/DyH6k3Ypom
— BuzzFeed UK (@BuzzFeedUK) February 22, 2026
El nuevo tailoring masculino
El menswear también reclamó su espacio. Timothée Chalamet reafirmó su dominio del traje con una propuesta que jugó con proporciones y detalles sutiles, mientras que Jacob Elordi y Michael B. Jordan confirmaron que la elegancia masculina vive un momento de reinterpretación precisa, donde el clasicismo se actualiza sin perder estructura.
La alfombra roja de los BAFTA 2026 dejó claro que, más allá de los premios, cada aparición construye memoria visual. Porque si el cine celebra historias, la moda las viste y las convierte en icono.











