Esta semana no ha sido nada fácil, digo, últimamente ninguna, ¿no creen? Honestamente aunque a veces siento que tengo todo bajo control, otras veces siento que NO TENGO NADA en control y todo puede explotar en cualquier momento. Pero, ¿qué es lo que me orilla a sentirme así?

El martes tomé un taller precioso sobre las etiquetas que nos ponen los demás y el valor que nos damos a nosotros mismos con @nikki.castrog (que por cierto es lo máximo). La verdad es que a lo largo descubrí muchas cosas que incluso no creía que fueran posibles en mí.

La primera de ellas fueron las etiquetas, no pensaba que yo tuviera ese problema, pero poco a poco fue descubriendo que sí. En mi casa, siempre me han enseñado que las mujeres tenemos que ser exitosas, trabajar por lo que queremos y casi que está prohibido equivocarse. Es por eso que no me permito tener errores y cada vez que tengo uno, siento que falle de la peor forma.

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Una mujer perfecta, buena onda, trabajadora, cumplida y exitosa fueron solo algunas de las ideas con las que creía que tenía que cumplir.

Esto con el fin de ser aceptada y reconocida por los demás. ¿Cuál es la recompensa? La verdad, ninguna. El resultado de querer cumplir con todo esto solamente me dio ataques de ansiedad, montañas de responsabilidades con las que no podía, estrés, mal humor y muchas otras cosas.

A lo largo de la meditación Nikki nos pidió hacer unas anotaciones a las que obviamente regresé días después. Cuando las empecé a leer me di cuenta de lo importante que era dejar de tener estas etiquetas.

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Les comparto mis highlights:

“Por cumplir con ser todo esto he perdido la paciencia que tengo conmigo misma y con los demás”

“Intento cumplir tanto con todo a la perfección que a veces yo misma me meto el pie”

Una de mis partes favoritas de la meditación fue visualizar a mi ser crítico, ¿cómo creo que es conmigo? Y esto fue lo que anoté:

“Mi ser crítico es muy fuerte conmigo, nunca lo dejo de escuchar. Siempre estoy escuchando una voz que me dice que no lo estoy haciendo tan bien como debería y que no estoy dando mi máximo esfuerzo. Sin embargo, hoy lo reconozco y me doy cuenta que me enseño algo importante: a darme cuenta que soy capaz de todo”

Me paso los días culpándome por no ser perfecta y no caerle bien a todas las personas… y ahí es en donde pierdo mi esencia. Puedo ser una mujer valiosa sin tener que ser exitosa en todo lo que hago, o ser la mujer más organizada del mundo. Soy a mi manera y eso me hace especial.

Mi crítico interior tiene la creencia de que no puedo ser buena en nada, pero mi versión más alta me dio como consejo no dejarme llevar por la opinión de los demás sobre mí. Yo soy auténtica y por eso la gente me quiere. Yo me amo con todo y mis imperfecciones.

Si quieren unirse a estos cursos les recomiendo mucho seguir a @nikki.castrog

 

@fercabello

#ReginaTeLoCuentaMejor