Por:Tatiana Solana

Estamos por terminar enero y aunque muchos empezamos con la mejor de las
disposiciones de limpiar nuestro cuerpo después del mes más fiestero del año, a varios ya se les distrajo la voluntad por aquí y por allá.

¿Qué sugiero hacer a inicios y mitad de año, independientemente de lo que hayamos comido y bebido en las vacaciones? Sin duda que lo más recomendado es un programa de detox o limpieza de nuestros sistemas. Sobre todo porque se nos olvida “llevarnos al taller”; ¿por qué tenemos claro que al coche se le lleva a servicio y se le paga el seguro, pero no tomamos en cuenta lo mismo cuando se trata de nuestro cuerpo?

Yo te puedo ayudar a diseñar un programa personal de limpieza, de 10, 15 o 21 días, el cual tendrá un magnífico impacto en tus órganos filtro así como en tu nivel de inflamación.

Uno de los órganos más chismosos de nuestro cuerpo es la piel. Cuando llevas a cabo un programa de desintoxicación lo primero en donde se nota es en el brillo de la piel y el tamaño de los poros. Evidentemente, este cuidado va mucho más allá que un tratamiento de belleza, pero ¿a quién no le gusta tener la piel divina?

Sin duda mi primera recomendación es limpiar el hígado, por lo menos dos veces al año. En términos generales da muy buenos resultados, pero en personas con problemas de colesterol y triglicéridos altos es un mega éxito. Podemos platicar a profundidad sobre esta limpieza el día que quieran: @kaypachaproductos @amarcura_por_ts

Para ayudar al mejor resultado de estos protocolos sugiero complementarlos con ejercicio mesurado, ya que mover el cuerpo es indispensable para que todo funcione adecuadamente.

No es necesario matarnos durante horas en el gimnasio o en programas que nos exigen demasiado; pero sí es importante conservar un buen tono muscular.

Dormir es una de las funciones que más contribuye al bienestar integral de nuestro cuerpo, por lo que no hay que restar valor a la cantidad de horas que nos entregamos al sueño. Asimismo, incluir sesiones de sauna infrarrojo y aqua detox son acciones que contribuyen a una buena desintoxicación.

Saquemos de nuestro cuerpo las toxinas físicas y las mentales. ¿Qué tal si tomas nota de las actitudes que te hacen daño o simplemente no te favorecen? También es recomendable analizar quiénes son las personas que te llenan de cosas buenas y las que es mejor frecuentar menos porque te generan justo lo contrario.

La limpieza es más poderosa cuando se trabaja también el cuerpo etérico, cuando te das la oportunidad de platicar contigo y te respondes con honestidad sobre las cosas que te hacen bien y las que no tanto.