Por: Ivonne Olimón Hank

En la vida actual mucha gente siente que tiene un poder sobre otras personas, por ser mayores, del sexo masculino, de una clase social más alta, o por ser más fuerte físicamente. Sin embargo, sabemos todos que cada ser humano tiene el mismo derecho a ser respetado. La educación es la herramienta más poderosa para contrarrestar la violencia de género y acabar con esta misma.

Eduquémonos todos al respeto al prójimo; a enseñarle a nuestros hombres como tratar a una mujer desde pequeños, a educar con igualdad y fomentando el respeto sobre todas las cosas; a una mujer no se le maltrata, no se le trata con violencia a nadie.

Es necesario entender que lo que percibimos como realidad y “correcto” es solo nuestra opinión, debemos educar para que nuestros hombres no sientan un poder sobre la mujer.

Necesitamos acabar con el estigma social de los papeles en relación al género, por ejemplo, un hombre no puede jugar a la cocinita ni vestirse de rosa, una niña bonita no se enoja ni juega cosas de niños. La desigualdad en la educación en casa es una de las raíces que da pie a los estigmas, separación entre hombres y mujeres, y a la desigualdad de géneros que llega a generar violencia. Mujeres, pongamos atención en educar a hombres y mujeres por igual.

La realidad que todos compartimos es que todo ser vivo merece ser tratado con dignidad. ¡Eduquemonos todos a RESPETARNOS!! Juntos podemos hacer una diferencia en nuestro mundo, EMPIEZA CON TU EJEMPLO y tu familia. A nadie se le habla despectivamente y menos se le maltrata físicamente, todos somos seres iguales y tenemos el mismo derecho a una vida digna. ¿Cómo podamos vivir en armonía como comunidad mientras en la casa a los niños no se les enseñe el respeto y la igualdad?

¡RESPETA y ayuda a tu compañera cuando lo necesite!
¡NO SE QUEDEN CALLADAS y apoyemos todas a terminar con la violencia a las mujeres!