“Si se bebe cerveza con moderación, la cerveza suaviza el temperamento, alegra el espíritu y promueve la salud.”
-Thomas Jefferson, presidente de los EE.UU.
Cada año Desde el 2007, el primer viernes de agosto se celebra el día internacional de la cerveza.  Se celebró por primera vez en un pequeño bar en Santa Cruz, California y hoy esta celebración se ha extendido por docenas de países en todo el mundo, con el objetivo de dedicar un día para disfrutar del sabor de esta bebida junto con familiares y amigos, así como agradecer a todas las empresas y personas que dedican su tiempo a la investigación para crear nuevas variedades a su producción.
Este evento a ganado rápidamente reconocimiento a nivel internacional y actualmente este día se celebra en 207 ciudades, 50 países y en todos los continentes. Los organizadores de este día sugieren celebrarlo de la siguiente manera:
– reúnase con amigos y disfrute del sabor de la cerveza.
– celebre a los responsables de preparar y servir la cerveza.
– unir al mundo bajo la bandera de la cerveza, celebrando las cervezas de todas las naciones juntas en un solo día.
¿Pero que es en realidad la cerveza?
La cerveza es una bebida alcohólica, no destilada, de sabor amargo, que se fabrica con granos de cebada germinados u otros cereales cuyo almidón se fermenta en agua con levadura y se aromatiza a menudo con lúpulos.
La cerveza según algunas versiones pudo haber echo su aparición en conjunto con la aparición del pan hace más de 10,000 años, así que podríamos estar hablando de la primera bebida alcohólica de la que se tiene referencia. Sin duda, como todo en la vida, la cerveza ha ido evolucionando a través de los años, pero tan sólo en los últimos esto ha sido exponencial. Yo recuerdo, hace no tantos años, existían en México solo unas cuantas marcas de cervezas (muy buenas por cierto) Victoria, Corona, Pacífico, Tecate, etc. Unos años después empezaron a llegar otras más del extranjero como Heineken, japonesas como Sapporo y americanas como Budweiser.
Hoy en día la cerveza esta más de moda que nunca. Hoy la gente busca cervezas artesanales, cervezas nuevas y cervezas que no forzosamente estén hechas con cebada. México no es la excepción a este fenómeno mundial y es bien conocido que tenemos unas de las mejores cervezas del mundo.
Ahora la pregunta obligada sería ¿cómo se le llama al conocedor de la cerveza? ¿Cervecero, borracho, experto chelero o conocedor auténtico de la chela bien helodia? Obviamente no es ninguna de las anteriores, les conoce como Cicerones, y son los sommeliers del mundo de la cerveza. Hoy en día sólo existen 7 personas con el grado máximo. Así que podríamos decir que es fácil disfrutar de una cerveza, pero no es fácil conocer y saber sobre ella.
En este mundo nuevo para mi de Cicerones, brewers y entusiastas cerveceros, yo no juego ningún papel más que el de un humilde fan de la cerveza común y corriente y estar siempre dispuesto a probar nuevos sabores. Como lo escribí en una columna pasada, tengo amigos que si le dedican tiempo a este arte y me salpican conocimiento de vez en cuando, el cual trato de aplicar en mi día a día.
La semana pasada uno de estos amigos ávidos me compartió una cerveza de nombre Orval Trappist Ale, resulta que a los que hacen y saben de cervezas es de sus preferidas. La Orval es Belga esta hecha por monjes trapenses de la misma manera como lo hacían hace más de 400 años. En la actualidad solo hay 11 monasterios trapenses que están autorizados a hacer este tipo de cerveza y tiene de denominación de origen. Muy recomendable, sin embargo al final del día si me dan a escoger me sigo quedando con un Vicky bien fría o una Indio de toda la vida.
#reginatelocuentamejor