Este 13 de agosto se celebra el día del zurdo. En realidad, no sé qué significa “celebrarlo” cuando, quienes tenemos esta particularidad, rara vez nos sentimos privilegiados.

Se estima que del total de la población mundial un 10% somos zurdos. De ese porcentaje, únicamente el 4% somos “zurdos puros”, es decir, que hacemos todo con la mano, pie, ojo y oído izquierdos.

A pesar de que aún no se ha comprobado qué es lo que ocasiona la zurdera, se sabe que hay un componente genético (en mi caso, mi abuelo paterno y un primo hermano también de ese lado de la familia lo heredamos) pero ya desde el embarazo, a las 8 semanas de la gestación, se pueden observar diferencias entre zurdos y diestros. Esto se debe a los genes de la médula espinal, aunque no se conoce bien qué es lo que influye para que suceda. Anteriormente, se acostumbraba atar la mano izquierda al cuerpo de los niños zurdos para que por fuerza usaran la derecha. Lo anterior, además de ser muy frustrante, causaba tartamudeo u otras consecuencias para el niño. Por suerte, ya nos dejaron libres. Aún así, y al ser una minoría en el planeta, nuestra vida cotidiana continúa siendo complicada para muchas tareas que aparentemente son sencillas… Para los diestros.

ZURDO O DIESTRO: ¿Cómo comienza?

Todo comienza desde que somos niños: la papelera o pupitre en la escuela es siempre una molestia pues está pensada para que los diestros puedan recargar su brazo cómodamente mientras escriben. Nosotros no: tenemos que luchar eternamente contra esa postura incómoda que no nos da respiro. Además, a eso hay que sumar el hecho de que todos los cuadernos tienen la espiral del lado izquierdo. ¿Qué significa eso? Mayor problema al escribir ya que como muchos recargamos la mano conforme anotamos, siempre nos estorbará esa parte del cuaderno que funciona como un tope. Y eso, todavía sin tomar en cuenta el hecho de que, quienes tendemos a apoyar la mano según escribimos, si usamos lápiz o un plumón, invariablemente acabaremos con el canto de la mano totalmente manchado -además de que el cuaderno y lo que sea que hayamos escrito quedará siempre embarrado. De las carpetas con argollas mejor ni hablamos.

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Si ya de por sí lo anterior es una pesadilla y hace que te bajen puntos por ser muy “desordenado”, ni qué decir de intentar recortar algo. A mí me enseñó a usar las tijeras mi hermano. Claro, él es diestro y pues yo simplemente intenté copiarlo y por supuesto, mi dominio de unas tijeras es como de kínder. No hay manera de que algún recorte me quede bien.

Al crecer e intentar otras actividades, también es bastante frustrante la zurdera. El usar un reloj de pulsera en la mano izquierda o de un cuchillo para cortar la carne y en general, de cualquier utensilio de cocina, no están hechos para nosotros. Hay que aprender imitando, con muchos accidentes de por medio. Cuando era joven, alguna vez mi abuelo paterno, me quiso enseñar a usar el tenedor y la cuchara para el postre (después de una regañiza de mi papá por no tener idea de cómo hacerlo) y le fue igualmente imposible e inútil intentarlo. Ya no lo hago, mi papá se dio por vencido.

Otro terrible momento para los zurdos es a la hora de sentarnos a la mesa.

Cuando las sillas están demasiado juntas y con poco espacio para mover los brazos siempre vamos a sufrir. Si nos llevan el platón para servirnos y tenemos la suerte de que quien nos sirve es considerado y nos ofrece la comida del lado izquierdo, invariablemente habrá que mover los cubiertos de lado. Además, no faltará quien “aletee” de más (nosotros no lo hacemos porque estamos conscientes de lo molesto que es) y nos haga cerrar los brazos o simplemente usar nuestros cubiertos sólo cuando ellos no estén comiendo. Es por esta simple razón que generalmente verán que los zurdos nos sentamos juntos uno del otro. No es discriminación, sino todo lo contrario: consideración y comodidad para todos.

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Se ha mantenido por muchos años la teoría de que los zurdos somos más inteligentes y sensibles para algunas profesiones y tareas. No lo veo así. Considero que en realidad lo que pasa es que, como somos nosotros quienes nos tenemos que adaptar al mundo y a las herramientas hechos para los diestros, no nos queda otra opción que sobrevivir de la manera en la que mejor podamos. Es eso: mera supervivencia.

#ReginaTeLoCuentaMejor
@fannycp