Sin duda una de las decisiones “más complicadas” pero no imposible, es la de cerrar un ciclo. ¿Cuándo es ese momento perfecto para cambiarte de trabajo? ¿Cuándo es el momento ideal para mudarte a un nuevo lugar? ¿Cuándo debes soltar una relación de pareja y decirle adiós?

Permanecer en un lugar o al lado de alguien que no te hace feliz sucede más seguido de lo que te puedas imaginar. Ese empleo que no te paga lo que necesitas, en donde la convivencia no es armónica, pero no te mueves, sigues ahí, dejando que la vida pase.

Esa relación que no prospera, que te da más preocupaciones, te da lágrimas, te da más enojos que alegrías, pero tampoco tomas una decisión determinante. Sigues ahí.

Te impides dar ese paso tan importante, tan sanador, tan liberador porque te da miedo la soledad, o porque tienes miedo de equivocarte, con toda el alma deseas que solo sea un mal momento y que todo cambie, que todo mejore.

Lee también: “PACIENCIA, LA CIENCIA DE LA PAZ”

¿Cuántas veces más quieres permanecer en una relación en la que haces lo posible y hasta lo imposible de tu parte para que “funcione” y por más esfuerzos que haces, todo sigue igual?

¿Cuánto tiempo más quieres “quejarte” de ese empleo que no te hace feliz? Pero no buscas un nuevo lugar.

SI, cerrar un ciclo puede hacerte cuestionar si es una buena decisión,

qué tal si es tu imaginación, que tal si todo está bien y yo estoy exagerando. La cereza en el pastel es cuando en medio de estas dudas esa situación o persona te dijo lo que querías escuchar: “perdóname”, “te amo”, “eres lo mas importante”, “no lo vuelvo hacer”, no importa que 5 minutos antes cuando la situación se salió de control y te volvió a lastimar, tú habías decidido firmemente que te irías, que ya no más.

Tu decisión se vuelve a ver flaqueada por instantes que te regresaron las esperanzas, ¿y que paso después de un tiempo?, ¿de verdad cambio?, ¿dejaron de discutir? ¿ya no te molesta tu trabajo?

Esa situación solo te dejo de incomodar por un corto tiempo, te hizo te sentir bien 5 minutos, un día o por el nuevo espacio de tiempo que haya sido, pero finalmente regresarás al mismo punto que te hizo preguntarte si ya es momento de decir adiós.

Si una y otra vez los conflictos regresan, la incomodad surge y no eres feliz, el universo te está diciendo, ten el valor de dar ese paso importante por amor a ti, por tu bienestar.

Ya no le extiendas el tiempo de vida a tu dolor, al miedo, a los problemas, a lo que ya no prospera, a lo que ya no crece.

Esa situación o relación ya no va a cambiar porque te lo ha demostrado una y muchas veces, aun y haciendo su mejor esfuerzo, ya dio todo lo que tenia que darte, felicidad, amor, prosperidad, y por supuesto también te ha dado ya el aprendizaje que has necesitado para amarte, fortalecerte, poner
límites, valorarte, etc.; ahora te está brindando la oportunidad de que sigas creciendo en otro lugar, a lado de nuevas personas.

Si algo o alguien ya te ha demostrado que ya no hay manera de sostenerlo y se sigue forzando un vínculo, lo mejor es retirarte, y no, no te vas a equivocar, no vas a perder la oportunidad de tu vida, ni el amor de tu vida, más bien, si no cierras el ciclo, entonces si te estas perdiendo de lo nuevo, de lo mejor que tiene la vida para ti.

Decir adiós por amor a ti, es un camino que te llevará a nuevas personas, lugares.

Te mereces paz, estabilidad, abundancia, amor, o lo que desees para tu bienestar, abre tu mente, abre tus manos y suelta. Llegará un nuevo empleo, una nueva relación, y vas a agradecerte tanto haber tomado esa decisión, haberte dado la oportunidad de ser feliz y comenzar de nuevo, que decir adiós ya no será un motivo de tristeza, será el motivo de tus nuevas alegrías.

Bendiciones infinitas

Alma, MeditaLuz

#ReginaTeLoCuentaMejor