¿Ya te acabaste las ideas (o lo nuevo en Netflix) esta cuarentena? Los mandalas son figuras geométricas que tienen muchas variantes y que aparecen prácticamente en todas las culturas. Tienen su origen en la India y su traducción literal es ‘círculo sagrado’.

Son un símbolo de sanación, totalidad, unión e integración. Dicen que colorear es el nuevo yoga para la mente. Está comprobado que darle color a los mandalas nos da la oportunidad de trabajar nuestros niveles de atención y de conseguir un mayor estado de relajación, sea cual sea nuestra edad.

Puedes adquirir o descargar una gran variedad de libros de colorear para todas las edades, una tendencia cada vez más en auge que se ha convertido en todo un fenómeno editorial.

Muchos estudios han demostrado los efectos positivos de colorear mandalas sobre la psique humana. Psicólogos y arteterapeutas recomiendan esta actividad e incluso la practican, experimentando sus beneficios en primera persona.

Colorear estos dibujos geométricos nos ayuda a disminuir el estrés, conseguir un estado de calma, centrarnos en el aquí y ahora y sobre todo, conectar con nosotros mismos.

Al colorear mandalas realizamos un viaje hacia nuestra esencia, iluminando zonas de nosotros mismos que hasta entonces habían permanecido ocultas. De esta manera, permitimos que brote la sabiduría de nuestro inconsciente.

En muchas culturas, dibujar y colorear mandalas es un ritual espiritual que facilita una ‘iluminación interior’. No obstante, para Carl Jung, uno de los psiquiatras suizo más importantes de la historia, las figuras circulares ofrecían un efecto curativo que otorgaba paz y tranquilidad.

«Solo paulatinamente comprendí lo que realmente es el mandala: formación-transformación. El eterno pasatiempo del sentido eterno».

-Carl Jung-

Pueden variar en color y diseño, pero básicamente están formados por un centro y distintas figuras en los cuatro puntos cardinales.  De esta manera, se cree que a nivel psicológico pueden representar la totalidad de nuestro ser. Según algunos defensores de esta práctica, cada persona responde a ellos instintivamente, más allá de su edad, género, o cultura.

La magia de los mandalas, y al mismo tiempo su poder terapéutico, consiste en dejarse llevar por el inconsciente, sin preocuparnos por el resultado final del dibujo. Esto es, sin juzgar si está quedando bien o mal, bonito o feo. Solo necesitamos estar presentes y concentrados, dándonos libertad para colorear como nos apetezca.

De esta manera, puede considerarse un acto de meditación en sí mismo porque nos ayuda a centrar nuestros pensamientos en la actividad que estamos llevando a cabo y a conectar con nuestra creatividad. En instantes todo se desvanece y solo estamos presentes nosotros con los colores y el dibujo.

Para las personas que quieran disfrutar de los beneficios de esta actividad, deben saber que colorear mandalas nos ayuda también a conectar con nuestro niño interior. Por lo tanto, si sientes que necesitas una ayuda extra para gestionar el estrés o la ansiedad, no dudes en practicar este tipo de ejercicio.

Expresa tu alma, tu pasión, y el resultado sin duda será perfecto. Te compartimos 10 mandalas para que te dejes guiar por tu instinto y comiences este hábito sanador.

Todas puedes imprimirlas en casa:

¿Listos para quitarse el estrés?

#ReginaTeLoCuentaMejor