Por: Tatiana Solana

Se acercan esos días que tanta gente anhela y que a la vez causan mucho cansancio físico y emocional. Puedo hacer unas recomendaciones, aparentemente sencillas, para cubrir estos dos niveles de salud.

En ocasiones sentimos el “compromiso” familiar y con los amigos de asistir a todos los brindis y reuniones que nos invitan. Parece que si no nos quedamos hasta el final de cada evento o si no comemos hasta no poder más, no disfrutamos del todo. Es importante comer, beber y compartir, pero también lo es tener la confianza y la tranquilidad de retirarse cuando estemos listos para descansar.

El día que no tenemos evento vale la pena dar un descanso a nuestros sistemas en cada comida que hacemos. Si ayer cené mucho y tomé vino en demasía, pues qué tal si hoy desayuno después de una ventana de ayuno de 12 o 14 horas. Y, ¿qué mejor que comer ligero hasta que tengamos el siguiente evento? Dejemos que nuestro cuerpo se repare, en especial si llevamos varios días de dar rienda suelta a nuestros antojos.

Tips para no inflamarte con las comilonas:

-Toma carbón vegetal antes de la comida, y si sientes que algo te causa acidez toma un vasito de agua con media cucharadita de bicarbonato libre de aluminio, no de los comerciales.

-Consume probióticos de manera regular y, si lo crees necesario, tómalos dos veces al día durante estas fechas.

-Consume una buena cantidad de verduras verdes o licuados de verdura para estar seguro de que estás ingiriendo fibra.

-El agua es básica en este momento, así como un poco de vinagre de manzana para ayudar al cuerpo a no acidificarse con la comida y la bebida.

Si necesitas profundizar en algún tip búscame en mis redes (@amarcura_por_tsy @kaypachaproductos)

y te ayudo encantada de la vida.

 

Sigue tomando tus suplementos y realiza una rutina de ejercicio, aunque sea moderada.

En cuanto a “cumplir” con todos, que no se nos olvide cumplir primero con nosotros.  Asistamos a nuestros compromisos con el mejor ánimo de compartir. Si hay reuniones a las que no tenemos deseos de ir, se vale comunicarlo de la manera más amorosa y honesta; pero si tomamos la decisión de asistir… hay que estar por las razones correctas y saber en qué momento, con el humor en buen estado, es conveniente partir.

Intentemos no entrar en discusiones que no llevan a nada. Con frecuencia eso le pasa a muchas familias y al final terminan sintiéndose fatal por haber dicho o comentado algo que no era necesario. Recordemos el viejo dicho que cuestiona si lo que vas a decir es necesario, lindo y verdadero, dilo, si no, mejor guarda silencio.

Hemos caminado un largo trecho para llegar a este maravilloso cierre de década y el mejor deseo es que todos empecemos un nuevo ciclo con una buena energía. Recuerda que el camino que no te llevó a unas fiestas divertidas en otros años, seguramente tampoco lo hará en esta ocasión. Toma caminos adyacentes y disfruta. ¡Felices fiestas a todos!