“Este es mi principal consejo a la gente: Aprende a cocinar, prueba nuevas recetas,  aprende de tus errores, no tengas miedo, y sobre todo diviértete.”  Julia Child

 

Desafortunadamente son ya varias semanas del Covid-19(Coronavirus), el cual no solo ha regido nuestras vidas últimamente, sino que ha definido nuestro comportamiento y rutina diaria como personas, sociedad, comunidad y también porque no a nivel humanidad; desgraciadamente lo seguirá haciendo por varias semanas más. No es mi intención hablar de este virus, de las teorías de conspiración, de que si nuestro presidente puede con el reto o no y mucho menos pretendo dar recomendaciones de que hacer y cómo cuidarnos durante esta crisis; siento que ya todos estamos saturados con desinformación que lo único que genera es más estrés y preocupación.

Como gran parte de la población, yo me encuentro temporalmente en cuarentena trabajando desde mi casa y creo que será por varios días más. La familia encerrada, sin ayuda y sin visitas por obvias razones. Los niños desesperados y aburridos y yo obstinado en restringirles el estar todo el día pegados en el IPad, PlayStation, YouTube, etc…

Como todo en la vida, tenemos la opción de ver el lado positivo  dentro de todo este caos. En medio de este “autoimpuesto” encarcelamiento tenemos la oportunidad de poder “estar” en familia y realmente aprovecharla. Podemos también dar gracias por los que tenemos salud y rezar por los que la necesitan, pensar en los demás, pensar en cómo podemos ayudar desde casa y como ha cambiado nuestra vida diaria. Pero sobre todo vamos a tener mucho tiempo libre para poder hacer cosas que por lo general no haríamos.

Por mi parte:

Como ya lo saben soy un obsesionado de la comida y aprovecharé estos días para cocinar junto con mi familia, inventar e intentar recetas nuevas, pero sobre todo divertirme, salir de la monotonía y del estrés de estar pegado todo el día frente al celular.

A continuación les comparto algunas recomendaciones que pueden llevar a cabo en estas fechas de confinamiento, para aventurarse en el fascinante mundo de la cocina:

Primero que nada hay que empezar diciendo que en la cocina hay aventura. Preparar un buen platillo es como pintar un fino retrato, componer una bella melodía o escribir un dulce soneto. El cocinero amateur tiene una ventaja extra: cocina por gusto. Cuando tenemos la cocina solo para nosotros, podemos inventar, podemos explorar y podemos experimentar. Es un gusto, no es una carga ya que no depende de la rutina, ni es un acto monótono como sucede muchas veces en una cocina profesional.

Lo más importante que uno debe tener dentro de la cocina es sin lugar a duda una gran imaginación, así como también basarse en ciertas reglas básicas en todo momento:

  • Medidas apropiadas y precisas.
  • Temperaturas de cocción apropiadas.
  • Tiempos de cocción apropiados.
  • Tiempos para servir apropiados.

Así que toma lo esencial, lo básico y de ahí navega en tu propia aventura dentro de la cocina. Con muy  poca experiencia uno puede cambiar una receta de una manera u otra para reflejar su personalidad, gusto o su clima. No hay q ligarse a lo escrito en las recetas, a diferencia de la repostería que es una ciencia exacta donde 59 gramos de mantequilla quieren decir exactamente eso, ni 58 ni 60 gramos o de lo contrario la torre del pastel no se elevará o el profiterol parecerá una galleta de animalitos. La cocina es una ciencia imperfecta y los ingredientes varían en tamaño y composición. Las recetas son solo una guía, no son reglas para dar la vida por. Una berenjena tardará más en cocer que otra de diferente tamaño y si a esto le incorporas el trabajar con fuego, simplemente le agregas una capa de complejidad extra a la misma. Ningún fuego es igual a otro y éste variará si se usa carbón, leña o gas.

Prueba y error

Como podemos ver, existen demasiadas variables en la cocina y las recetas siempre necesitarán de una interpretación o adaptación. Esto no debe de ser un obstáculo, muy al contrario debería ayudar a liberarnos dentro de la cocina. Debemos de ser como un músico en la cocina, confiar en nuestros instintos, aprender a improvisar y ser valientes. Los tiempos de cocina son simplemente guías para apoyarnos y de ninguna manera son definitivos. Por medio del tacto aprende a sentir el grado de cocción de ciertos vegetales y proteínas. Esto será un proceso largo, el cual solo se perfeccionará probando una y otra vez,  prueba y error, prueba y error.

Prueba todo, varias veces y ajusta cuando creas sea necesario o prudente. Si necesita más sal, agrégala, le hace falta picor o pimienta, anímate. No te frenes por los parámetros de la recetas. Si piensas que un tipo de queso hace más sentido que el que viene en la receta o solo tienes un tipo de pescado disponible, en hora buena, no lo dudes. Muchas de las recetas más exitosas de los afamados chefs fueron creadas por accidente.

De vez en cuando quema algo, cebollas, betabeles o berenjenas, estas saben bien ahumadas, estira la liga y los límites. Esto por lo general le va bien a todo menos la carne, nunca quemes la carne. Haz errores y aprende de ellos, intenta una vez y otra más. Es la única manera de volverse mejor. Relájate a la hora de cocinar y lo harás mucho mejor, escucha música, abre una cerveza o acompaña con una copa de vino o jerez, quítate la ropa y ponte a cocinar. Pensándolo bien, haz caso omiso a la última sugerencia ya que seguramente rompe varias reglas de higiene y seguridad, sobre todo en esta época que estamos viviendo.

Sirve la comida caliente como si fueras a comer en el infierno y la fría como si estuvieras en el Ártico

Esta es una regla de oro. No intentes cocinar varios platillos diferentes en una misma ocasión, pocos con gran mérito logran opacar a un pelotón de platillos mediocres. Siempre será más fácil conjurar un plato mediocre y elevarlo a gran nivel para ofrecerlo a la compañía culinaria elegida.

Un par de consejos más, dale a las diferentes hierbas y especias el lugar que se merecen dentro de la cocina. Estas son capaces de elevar tu comida a niveles inimaginables, pero también tienen la capacidad de destruirla. Ten diferentes tipos y si puedes tener hierbas frescas aún mejor. Al cocinar con éstas ten en cuenta la diferencia entre usarlas en frio o en un cazo hirviendo, recuerda que con el calor estas despliegan aceites y sabores los cuales se multiplican por 3 veces más que al usarlas en frio. Lo mismo pasa con el vino o vinos fortificados. Al momento de cocinar, usa vino blanco o tinto, sin embargo si vas a usar vinos fortificados como jerez, oportos o madeiras, ya sean dulces o secos, procura utilizarlos justo antes de servir la comida.

Por último uno de los secretos más viejos de la cocina, ignorado por chefs de todos los niveles probablemente por su obviedad: la mantequilla siempre será tu mejor aliado, ya que ésta enaltece la naturaleza misma del plato ya sea pescado, carnes, vegetales o salsas y agrega una riqueza y suntuosidad que pocas grasas pueden lograr.

Por último, ya lo dice el viejo proverbio: “ten cuidado del chef flaco y hambriento”. Cuando cocines prueba, prueba, y prueba una vez más. Solo así descubrirás tus aciertos y errores.

Agrega una cucharada de vanidad para impresionar a tus comensales, una pizca de atrevimiento, una medida de cordura y una tasa de confianza y así compañeros de aventura tengan todos “Buena fortuna” y mucha salud.

@huey_tlacuali