Todo empezó el día de mi cumpleaños:

-Fanny, ¿qué crees? Salí positivo de Covid.

-Ujúmmmm, ¿estás seguro?

Mi amigo, con el que había comido el jueves anterior me lo confirma.

A partir de ahí, empieza la travesía: Cita en el laboratorio para hacerme la prueba. Llegada al lugar en el que, por suerte, ya tenía cita y simplemente esperé mi turno. De ahí: el horrible hisopo -que para mí medía como un metro adentro de mi nariz- y luego, lo mismo en la garganta (casi vomito).

– Ok, ya se puede ir, es todo.

Camino de regreso a mi casa, voy pensando en lo que se me vendría encima. Llego a encerrarme. Empiezo a hacer un recuento de las personas con quienes estuve festejando en los días anteriores y digo: “Chin, pues tengo que decirles.” Esto es difícil porque lo primero que piensas es que a todos les va a caer fatal la noticia y, además, les va a dar pavor.

Me volví una paria. Tal cual.

Lo siguiente que hice fue hablar con mi amigo doctor (ángel de la guarda) y le conté que parecía que estaba contagiada para que me recomendara qué hacer. Al día siguiente, efectivamente me llega la confirmación. A partir de ahí, la verdad es que todo fue más fácil. Claro, tuve la suerte de que mi contagio de coronavirus fue muy leve.

¿Qué hacer si crees que estás contagiado de Covid-19?

Muchos todavía no saben cómo reaccionar y qué pasos seguir si se contagian. Aquí enumero lo que hice yo, esperando que mi experiencia personal les sea útil:

  1. Lo primero y más importante es tener a la mano en todo momento un termómetro y un oxímetro. Tendrás que medir tu temperatura y oxigenación dos veces al día. En caso de subir mucho la primera y bajar la segunda a menos de 90, no dudes en ir con un médico.
  2. No apanicarte. Sé que es más fácil decirlo que hacerlo, pero en realidad (dependiendo del caso), el bicho se manifestará en tu cuerpo durante 10-14 días y después quedará adormecido. Valdrá la pena tener paracetamol y un medicamento que recomiende tu doctor para disminuir la carga viral y tomarlos cada cierto tiempo en caso de tener molestias.
  3. No está de más mencionar los probables síntomas que podrás padecer: dolor de cabeza fuerte, dolor de cuerpo constante, diarrea, picazón en la garganta o tos seca, sensación de tener gripa, fatiga, comezón en brazos y piernas (en mi caso), pérdida de olfato y gusto. Estos dos últimos síntomas son buenas noticias, ya que significa que tu contagio es leve.
  4. No desesperarte. Si tus síntomas son leves, debes estar consciente de que tu encierro durará dos semanas, ni más ni menos. Es un hecho, no hay nada que hacer al respecto además de ser paciente y quizá dedicarte a poner tu casa en orden o adelantar en tu trabajo o estudios.
  5. Comer bien y tomar mucha agua, encerrarte a piedra y lodo durante los siguientes catorce días y descansar lo más posible.
  6. Al final de los primeros diez días ya no serás contagioso. Sin embargo, tendrás que permanecer en el encierro cuatro días adicionales para mayor seguridad. Sabrás que ya no contagias una vez que lleves más de cuatro días sin que, a pesar de no tomar medicamento, no tengas ningún síntoma (aunque el olfato y el gusto tardarán más en regresar).
  7. Una vez que haya pasado este tiempo podrás salir de tu casa con tranquilidad. Lo ideal es llevarte la vida con más paciencia porque en las siguientes semanas seguirás sintiendo cansancio, falta de energía y sueño. Hay que volver a la normalidad poco a poco.
  8. A pesar de que es muy difícil que te vuelvas a contagiar, es importante seguir manteniendo las medidas de sanidad (cubrebocas y lavado constante de manos, desinfección de espacios) durante el tiempo que sea necesario y mientras siga la propagación.

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¿Qué hago si tengo pánico a infectarme?

Me pasó: estaba aterrada de contagiarme. De hecho, creo que muchos de nosotros una vez que se haya terminado la pandemia padeceremos algunas secuelas mentales. En mi caso y lo he mencionado ya en este espacio, la mejor manera de calmar mis nervios y miedos la encontré en la meditación trascendental. A partir de que empecé a practicarla, mi cabeza poco a poco se fue calmando y pude mantener la paz y una dimensión más real de la situación. Quizá no a todos nos funcionen los mismos medios para superar este bache en nuestras vidas pero de lo que estoy segura es de que, de una manera u otra, habrá que usar herramientas psicológicas para adaptar nuestras mentes a la nueva realidad. Lo más importante es recordar que esto no va a durar para siempre.

#ReginaTeLoCuentaMejor