La actriz Emilia Clarke es una verdadera guerrera que demostró que cuando te comprometes en algo y te apasiona todo se puede, después de varios años hablo sobre la reflexión de regresar a trabajar después de haber tenido una cirugía cerebral secreta.

Mientras la actriz grababa la aclamada serie Game of Thrones de HBO en el 2011 sufrió una hemorragia cerebral debido a que una arteria rota le causó sangrado dentro del cerebro, un verdadero susto y tuvo que ser sometida a una cirugía secreta para no mezclarlo con su trabajo.

Emilia de ahora 33 años, se reincorporo a trabajar semanas después de haber lidiado con la hemorragia cerebral,

volvió a trabajar para su personaje Daenerys Targaryen, bajo el calor croata. a pesar de saber que un segundo crecimiento podría estallar en cualquier momento.

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“Fue una locura intensa. Estábamos en el desierto con un calor de casi 40 grados, y tenía el miedo constante de tener otra hemorragia cerebral. Pasé mucho tiempo pensando: ¿Voy a morir? ¿Eso va a pasar en el set? Porque eso sería realmente un inconveniente. Y cualquier tipo de lesión cerebral, te deja una fatiga indescriptible.

Estaba tratando de mantenerlo en secreto”.

El ex coproductor ejecutivo de Game of Thrones, Bryan Cogman, explico que: “solo pocas personas sabían lo que estaba pasando con Emilia en ese momento. Incluso Cogman, de 41 años, no sabia lo que estaba pasando”.

Alan Taylor, quien dirigió la serie, también hablo sobre Emilia, “Clarke fue muy valiente porque su problema de salud nunca afectó su compromiso con el trabajo”.

Para evitar una crisis en el set, se proporcionó un automóvil con aire acondicionado para ayudar a Clarke en medio del calor.

“No querían hacerme trabajar demasiado. Yo no quería que pensaran que era un fracaso o que creyeran que no pudiera hacer el trabajo para el que me habían contratado”.

En marzo Clarke hablo sobre su hemorragia cerebral por primera vez en un ensayo para The New Yorker.

Explico que la hemorragia sucedió mientras estaba en un gimnasio en Londres después de grabar la primera temporada de Game of Thrones.

“Sentía como si una banda elástica apretara mi cerebro. Después experimente afasia, lo que me hizo olvidar mi propio nombre durante una semana. Y sufri un segundo aneurisma cerebral dos años más tarde y posteriormente fui operada dos veces.

La recuperación fue incluso más dolorosa que la segunda vez, parecía como si hubiera pasado por una guerra más espantosa que cualquier otra que haya experimentado Daenerys“.

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