¿Cuantas veces has revisado tu neceser y has encontrado productos y cosméticos que hace meses no habías usado como barras de labios de hace años que ni te acordabas que tenías o llega el verano siguiente y encuentras un fotoprotector que todavía piensas que puedes usar? Muchas veces ¿a que sí? A todas nos ha pasado alguna vez.

Pues hoy os voy a contar porque no debemos de usar esos productos y cómo saber cuando debemos retirarlos. ¡Comenzamos!

Todos los productos cosméticos cuentan o bien con una fecha de caducidad o bien con un PAO. La fecha de caducidad funciona de forma similar a los alimentos. Una vez pasada la fecha de caducidad no se puede asegurar la estabilidad de ese producto cosmético, es decir, no se puede garantizar que sea seguro y efectivo.

Pero, ¿qué es la estabilidad de un producto cosmético?

Es la capacidad de mantener sus cualidades y propiedades intactas con el paso del tiempo, de manera que siga siendo apto para su uso sin que esto implique ningún riesgo para la salud.

Cuando un producto ya no es estable, se dice que se ha caducado o que ha superado su fecha de durabilidad.

Y ¿ de qué va a depender que un producto cosmético caduque? Pues de varios factores que vamos a ver a continuación:

  • Factores microbiológicos, que son los que van a limitar el crecimiento de microorganismos (bacterias y mohos y levaduras). Por ejemplo, si el producto no está formulado con unos adecuados conservantes, esto puede provocar que las bacterias, hongos, etc. se multiplicaran en su interior y al aplicarse el producto sobre la piel, se produzcan infecciones.
  • Factores físicos: la temperatura ambiental o la exposición a la luz. Una temperatura alta o la incidencia de luz indirecta como la de las tiendas puede hacer que el producto se modifique y cambie de color, por ejemplo.
  • Factores químicos: si un envase permitiese el paso de aire entre el producto y el exterior, podría causar que el perfume del producto se acabe modificando con el tiempo.

¿Sabes que los envases también ayudan a la estabilidad del producto cosmético? Cuanto más opacos mejor y  que tenga un buen cierre (así los microorganismos no tienen fácil acceso) como los tubos, airless, aerosoles, etc.

Cuando un producto cosmético salga al mercado, se va a necesitar medir la estabilidad de este en el laboratorio a través de diferentes pruebas que van a simular diferentes condiciones de temperatura, luz, humedad del  cosmético para que sea seguro su uso durante un tiempo indicado que aparecerá en el envase.

¿Cómo lo vas a ver indicado en tus cosméticos?

Hay varias opciones:

Puede indicarse mediante el PAO. Pero, ¿qué es el PAO?

El PAO (Period After Opening) es el periodo tras la apertura. Lo vemos en el envase con un dibujo que es un bote abierto en el que dentro está inscrito un número seguido de la letra M (meses).

El PAO lo fijan los laboratorios  para que cada X meses renueves tus productos

Para medir el PAO se evalúa la evolución del producto, cómo le afecta el uso, el contacto con el consumidor, cómo se degradan los filtros solares con el tiempo, como afectan las variaciones de temperatura, de humedad… etc. Y se hace una medida de conservación del tiempo máximo que pueden garantizar que el producto mantiene las propiedades originales. Hay que tener en cuenta que muchos productos cosméticos tienen una alta cantidad en agua y nutrientes, un caldo de cultivo perfecto para que proliferen todo tipo de microorganismos como hemos comentado antes.

Si ponemos de ejemplo un protector solar, a estos se les da una un PAO corto (normalmente son 12M), porque se presupone que en sus condiciones de uso previsibles pueden estar expuestos a alta temperatura y radiación (ambientes de playa, alberca…) y por otro, es de fundamental que tengan la eficacia necesaria para protegerte con el factor de protección indicado, los filtros químicos tienen un tiempo de vida estimado, no se mantienen inalterados con el paso del tiempo.

Además, muchos de estos productos son emulsiones, y con el paso del tiempo y las variaciones de temperatura terminan por separarse en fases y perdiendo completamente su efectividad. Las brumas suelen tener fecha de caducidad, pero no PAO, ya que no hay mucha variación entre el producto usado y sin usar, porque no entra en contacto con el aire ni el consumidor lo puede contaminar por el uso.

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Recuerda mantener tu protector solar lo más alejados posible del calor y la luz, siempre guárdalos en la bolsa se la playa.

En segundo lugar puede venir indicado con la fecha de duración mínima. Que es a lo que comúnmente llamamos fecha de caducidad. Y…¿Qué es? Pues es el tiempo exacto durante el cual el producto es estable tras su fabricación. Se indica en el etiquetado la fecha acompañada por el símbolo del reloj de arena o  la abreviatura `Exp.´ o directamente las palabras fecha caducidad.

Tanto el PAO como la fecha de caducidad se predicen en base a las condiciones recomendadas de uso y almacenamiento, de modo que si no se cumplen estas recomendaciones los plazos en los que el producto se mantendrá inalterado se modificarán. Por ejemplo, si en el envase del producto aparece la frase “Conservar en un lugar fresco, seco y protegido de la luz” pero el producto se guarda y se deja bajo al sol, fecha de caducidad se acortará.

Pero…¿Qué pasa si utilizo un producto que supera el PAO o la fecha de caducidad?

Transcurridas estas fechas, no es posible garantizar que el producto sea estable y el laboratorio no tiene la responsabilidad legal de hacerse cargo de cualquier reacción adversa. Además es que tras este plazo se multiplica la probabilidad de que el producto contenga una carga alta de microorganismos pudiendo provocar una infección, como te he comentado antes. También lo más seguro es que tras este plazo el producto no conserve sus propiedades, por lo que no estarías proporcionando a tu piel los activos que deseas.

¿Cómo sé que un producto está fuera de su PAO o fecha de caducidad?

Los productos que ya no son estables suelen verse a fácilmente: van a cambiar de color, van a oler diferente, se separan en fases (la fase oleosa o aceite se separa del resto de la emulsión) y se modifica su consistencia, etc.

Un truco para que no te olvides cuando has abierto este producto es poner una pegatina con la fecha de caducidad.

¿Qué hacer cuando un producto ha caducado?

Lo mejor es que lo tires,  más vale prevenir que curar.

Y siempre compra tus productos cosméticos cuando estés cerca de consumir el producto anterior y así evitas caduque antes.

¿Qué productos suelen caducar antes?

Los productos para ojos, las máscaras de pestañas, los contornos de ojos, los eyeliners son los que tienen una caducidad más corta, porque están en contacto con una zona que puede infectarse con facilidad. Así que estate atenta a su fecha de caducidad y tíralos cuando estén caducados. Y por favor, nunca, nunca compartas tus productos cosméticos con nadie…¡ni con tu hermana!

Con lo que hemos visto hoy, espero que te haya ayudado a eliminar tus dudas y aprender algo nuevo.

¡Este puede ser un muy buen momento para revisar y limpiar tu baño y tu neceser!.

 

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