Hace un par de semanas la noticia de la demanda que anuncio Harry interpondría contra dos periódicos británicos, junto con un comunicado de prensa donde hace un llamado al recuerdo de su madre, entonces un sentimiento de empatía nos invadió a todos.

La familia real británica que ha sido un símbolo y una institución estaba siendo amedrentada por un hombre que desde el remoto fraccionamiento de San Antonio del Mar en Baja California ha estado causando un daño irreparable al ventilar una carta que la duquesa de Sussex le envió poco después de su boda, en esta ella le pide a su padre deje de victimizarla ante los medios para poder reparar su relación. Pero ¿Cómo sanas una relación que ha ido en picada desde del día uno?

El año pasado previo a la boda de Harry y Meghan, yo misma viaje a San Antonio del Mar, donde pase todos los veranos de mi infancia, y teniendo conocimiento del lugar di con la casa del padre de Meghan, toque a su puerta sin recibir respuesta, quizás me falto un buen fajo de billetes para convencer a Thomas Markle que hablara para el medio con el que trabajaba, un hombre que le pone precio a la privacidad de su propia hija no tiene perdón ni justificación, un hombre que se ha paseado por todos los programas de televisión para ventilar detalles de una relación que ya es casi inexistente, claramente es un hombre sin escrúpulos.

Todos tenemos derecho a la privacidad, las personas publicas también, ya antes teníamos antecedentes de otras royals las cuales se vieron amenazadas por su pasado y por su propia familia, como cuando David Rocasolano, primo de la reina Letizia de España publico el libro Adiós Princesa donde narra episodios íntimos de la esposa de Felipe VI. Pero que el enemigo sea tu propio padre, creo que rebasa cualquier limite, y es comprensible Harry haya sacado las garras para defender la integridad de su esposa.

Como todo un caballero, la prioridad es su familia y protegerla, por eso veo como un acto heroico el que en nombre de su madre y de su mujer demande a medios que actúan de manera irresponsable e hiriente, además de que ellos no son las primeras victimas de tabloides británicos, medios en el Reino Unido que han sido capaces de hakear llamadas, infiltrarse en la intimidad de personajes públicos con tal de exponerlos de la manera que han hecho con Meghan. Quizás a Meghan le ha tomado tiempo ganarse el respeto y cariño de los ingleses como miembro de la familia real, pero eso no significa que no sea una victima de la prensa amarillista que solo piensa en vender periódicos.

Las acciones de estos medios, así como la de Thomas Markle es deplorable e injustificable, será difícil que Meghan pueda perdonar a su padre y veo remoto el día que estos se reencuentren o se reconcilien, pero esa es tan solo mi opinión a tanta invasión de la privacidad.

#reginatelocuentamejor