Tras los eventos ocurridos el pasado viernes decidí dedicar mi columna de hoy a  la Mujer simboliza la libertad y que cuya columna fue agredida sin ningún motivo. Hoy mi musa es un ángel con rostro de mujer: la Victoria Alada.
El sábado desperté con las imágenes que mostraban un monumento grafiteado y agredido como resultado de una marcha -que al principio apoye- que tenía como fin la unión en contra de todo aquel que atenta contra la seguridad de las mujeres en la ciudad y en el país. Sentí verdaderamente que todo había llegado muy lejos, que eso no era un acto feminista sino vandálico. Después vi noticias y leí una gran cantidad de posturas, todas válidas, apasionadas, radicales, llenas de frustración e indignación en ambos bandos. ¿Pero que culpa tiene el ángel?
¿Porque debe pagar la columna del ángel? La columna que sostiene a un símbolo que representa la libertad, la independencia, la unión. Este ángel que en un principio estaba destinado a radicar en el zócalo pero tras años de planeación y cambios políticos terminó situado en el corazón del paseo de la Reforma, y que ha sido punto de referencia para la celebración y la historia de nuestro país.
El proyecto fue liderado por el arquitecto Antonio Rivas Mercado, quien se encargó de diseñar y proyectar la columna sin saber la cantidad de mitos e historias que este representó para su familia. Se creyó que su hija Antonieta quien fue actriz, mecenas, escritora, promotora cultural, defensora de los derechos de la mujer y activista política pero sobre todo un icono en la cultura universal del siglo XX fue la modelo que había inspirado al escultor italiano Enrique Alciati para crear el rostro de este ángel. Pero Antonieta era una niña cuando se llevó a cabo el proyecto, sin embargo siempre se le ligó con la imponente historia de este monumento.
Pero existieron dos mujeres más, piezas clave de una gran creación y cuyo misterio se develo hasta 1957 cuando un terremoto de 8.8 grados azotó la ciudad provocando que Victoria Alada cayera desde su pedestal. El original ese que se inauguró en 1910 como parte de las celebraciones por el centenario de la independencia de Mexico y que cayó tras el sismo se encuentra expuesto en pedazos dentro del Archivo Histórico de la Ciudad ubicado en la calle de Donceles en el Centro Histórico.
Tras la caída del ángel, muchos comenzaron a cuestionarse sobre la identidad de esa figura que es en realidad una representación de Nike, la diosa griega alada de la victoria.
En 1957 y con 77 años, Ernesta Robles no solo se presentó públicamente como El Ángel de la Independencia sino que además relató su historia a los periódicos, afirmando haber colaborado por necesidad, como muchas mujeres que salen a trabajar, víctimas de las condiciones más precarias, Ernesta salió a ganarse la vida sin saber que su rostro se convertiría en patrimonio de la cultura mexicana.
Ernesta era una humilde planchadora de la colonia Portales que dicen era asidua a los bailes de salón, posó para el escultor italiano, su rostro y su cuerpo fueron  el modelo para crear la escultura, excepto los pechos. Dicen que se negó a hacer un desnudo, ya que iba en contra de sus principios y fue otra mujer de nombre Maria quien aceptó ayudar posando para Alciati. Ernesta de entonces 23 años había perdido a su padre y necesitaba sostener a su familia, esto incluía a su madre, cuatro hermanos y dos hijos. Así que tomo la oportunidad con decoro y dignidad.
Un terremoto derrumbó al ángel y el ángel volvió a su lugar, las paredes de la columna dañadas volverán a ser restauradas, es verdad, como en 1958 cuando la Victoria Alada fue repuesta. Sin embargo continúa mi indignación porque a lo alto de esta columna construida para recordarnos que debe existir la unión, se encuentra la figura de un ángel con el rostro de una mujer valiente que también tuvo que defender su honra y su seguridad, a la sombra del ángel también vivió otra mujer que como la Rivas Mercado que apoyó movimientos feministas y luchó porque las mujeres tuvieran los derechos como los hombres.
En la columna del ángel están grabados los nombres de Josefa Ortiz de Domínguez, de Leona Vicario, de Mariana Rodríguez del Toro, heroinas de nuestra patria y que hicieron tanto por defender nuestra libertad, y padecieron mucho por levantarse en contra de la injusticia. ¿Porqué defiendo al ángel? ¿Porqué me indigna los daños causados a la columna? Muy sencillo,  porque El Ángel también nos representa a las mujeres, porque el ángel es una mujer que también lucho por su libertad y merece respeto, porque una mujer es el símbolo de nuestra nación y está mujer amaneció violada y agredida por su gremio que debió tomarla como estandarte no como blanco.
Atte, Eugenia Garavani