Mi experiencia como mamá joven: El despertar de mi alma al mundo.

Me ha costado más trabajo de él que creía escribir esto. Y es que son tantas cosas, tanto aprendizaje, tanto crecimiento que es difícil explicarlo.

Tengo 25 años y un bebé hermoso de 11 meses, Luciano. Luciano llegó a literalmente sacar lo mejor de mí. No sé si fue él descubrir lo que mi cuerpo y mente son capaces de hacer, que me hizo sentirme la cosa más mágica y valiosa del mundo. Y cuándo eso pasa, todo al rededor se vuelve así.

No voy a decir que todo es color de rosa, porque la verdad hay días en los que siento que ya no puedo más, el agotamiento y el dar mi 1000% todos los días, todo el día, a veces lleva a mi mente cansada a lugares obscuros. Pero en este punto de mi maternidad, siento y creo que voy en camino a encontrar un balance entre ser mamá y cumplir mis otros sueños.

Obviamente en el camino de cumplir tus sueños, siempre va a haber obstáculos y sacrificios, pero mientras nuestras decisiones vengan desde el mejor lugar, todo está bien. Por ejemplo, yo soy una persona muy “creativa”, soy licenciada en Diseño Textil y hago todo lo que tenga que ver con diseño. Entonces para mí ha sido un poco fácil encontrar horarios y flexibilidad como diseñadora freelance y emprender un negocio propio. Pero por otro lado es difícil dejar de estar presente unas horas como mamá, por estar persiguiendo este otro camino que también me apasiona.

Y ¿Cómo enseñarle a Luciano un mundo que apenas yo estoy descubriendo? Con el mejor ejemplo posible. Nuestra responsabilidad cómo padres es enseñarles a ser personitas realizadas, felices, amadas y yo creo firmemente que la mejor manera de hacerlo, es siéndolo nosotros también.

Luciano es lo más hermoso que ha cruzado en mi vida. Me ha hecho encontrarle valor y propósito a mis actos. Saber que todo tiene recompensa. Hacer todo desde el fondo de mi corazón, y ver crecer los frutos..

Si pudiera dar unos consejos a mamás jóvenes / primerizas, serían:

– No te sientas culpable de querer un día de descanso. (O 10..) Apapáchate, recarga tu energía y sigue iluminando la vida de tu bebé.

– Déjate ayudar. Crea un grupo de apoyo con personas de confianza que estén dispuestas a ayudarte una hora o dos al día. Esto es algo que a mi en lo personal me cuesta muchísimo trabajo, pero últimamente lo he aplicado más, y ¡Si que es una gran ayuda!

– En los días tristes en los que no veas la luz al final del túnel, recárgate en tu pareja o en la persona más cercana a ti. Deja salir todas tus lágrimas, has que esa energía fluya y te deje descansar. Y acuérdate que siempre, todo, al final vale la pena.

– Lo que tú corazón te diga que es lo correcto, ES.
Ha sido ya casi un año con días hermosos en los que me pierdo y me vuelvo a encontrar. Y no hay mejor motor en la vida que pensar que dentro de mí, alguna vez, hubo dos vidas.

Mi propósito eterno será ser un gran ejemplo para él. Enseñarle a tener un alma ligera y llena de luz. A sentirse amado y respetado.