Había Una Vez en Mónaco

Los sombríos espectros del divorcio, la infidelidad y la tragedia han acechado las historias de amor de la familia real de Mónaco. Pero este sábado el pequeño principado se prepara  para la boda del año, Carlota por fin llega al altar con Dimitri Rassam, pero antes recordemos los romances más icónicos de la realeza, los de Mónaco.

Charlotte Grimaldi & Pierre de Polignac

Un matrimonio polémico el de los padres del príncipe Rainiero. La princesa Charlotte fue la hija ilegítima del príncipe Louis II de Mónaco, este al verse sin herederos decidió reconocer legalmente a su hija quien se dice era una joven muy enamoradiza. En 1920 el príncipe Louis arreglo el matrimonio de su hija con el conde Pierre de Polignac, la joven estaba embarazada y se desconocía quien era el padre, Pierre que era homosexual –historiadores aseguran Marcel Proust era su amante- el príncipe de Mónaco lo compro para salvar la honra de su hija. Unos meses después nació la princesa Antoinette y en 1923 el príncipe Rainiero, único hijo de la pareja. Curiosamente Pierre resulto ser un buen príncipe y ayudo mucho a su suegro, era muy hábil e inteligente, pero el matrimonio no funciono.

Charlotte abandono a su familia en 1930, se fue a vivir con uno de sus amantes a Italia, sus hijos se quedaron a cargo del príncipe Louis quien los educo y protegió. Por su parte Pierre se quedó cerca, se fue a vivirá Paris y era muy cercano a su hijo, falleció en 1964, fue un gran hombre de la literatura e incluso oficial de la UNESCO. Mientras que Charlotte falleció en 1977 a los 79 años, la princesa vivía a las afueras de Paris donde se dedicó a la ayuda social, hizo de su mansión un centro de rehabilitación para ex convictos y se convirtió en un gran ejemplo para sus hijos y nietos, quienes la visitaban con frecuencia.

 

Rainiero III de Mónaco & Grace Kelly

El primer encuentro de la actriz con el príncipe ocurrió  6 de mayo de 1955, durante el Festival de Cine de Cannes, donde Grace asistió a presentar su última película, “To Catch a Thief“, de Alfred Hitchcock. Entonces la revista Paris Match planea un reportaje de la actriz ganadora del Oscar en el Palacio del principado de Mónaco junto al Príncipe Rainiero. Pierre Galante, reportero de Paris Match y su director GastonBonheur, idearon la sesión teniendo conocimiento de aquel reportaje donde rezaba la frase “Si Grace Acepta, Mónaco se Salva”. 

Ella llego muy nerviosa, vistiendo de Christian Dior, pero Rainiero la hiso esperar y enfureció – ¿Quién se cree que es? No nada más soy actriz, soy un ser humano- decía a los presentes, pero cuando Rainiero llego, todo cambio, de inmediato Grace olvido el enfado y recorrió el zoológico privado del brazo del príncipe. Pero por maravillosa que pareciera la idea, la relación no se dio hasta más tarde, después de la sesión de fotos no se volvieron a ver. Sin embargo Rainiero quedo enamorado de Grace y quería conquistarla. A través del Príncipe J.Francis Tucker, el confesor de Príncipe, Rainiero III de Mónaco es invitado por la familia Kelly para pasar las celebraciones de fin de año. Fue durante la estancia del príncipe en Estados Unidos que el noviazgo por fin se dio. El 6 de enero de 1956, el príncipe le pidió matrimonio.

Unos días antes de la ceremonia, la actriz, que llegó a Mónaco gracias al barco SS Constitution, fue  recibida con coloridos claveles y se disparan disparos de cañón en su honor. La boda se llevó a cabo el 18 de abril de 1956. La ceremonia fue grandiosa. Se transmitió en vivo por toda Europa por millones de espectadores, la MGM filmo el gran acontecimiento. Grace lucia majestuosa, en un vestido ahora famoso, hecho de seda y bordado, también cubierto con perlas. Con 600 invitados y gran elegancia, un hecho histórico al cual la prensa llamo el “matrimonio del siglo”.

Su vida conyugal fue  feliz, tuvieron tres hijos: Carolina en 1957 – ahora Princesa de Hannover- Alberto en 1958 y Estefanía en 1965. La pareja vivió una vida plena, hasta la muerte de Grace en 1982. La historia de amor entre Grace y Rainiero continúa siendo el cuento de hadas más famoso y publicitado de la historia. Existe un antes y un después de Grace para Mónaco. Grace y Rainiero son un icono, los protagonistas de un auténtico cuento de hadas.

Carolina de Mónaco & Philippe Junot

¿Sabían que la princesa Carolina pudo ser la princesa de Gales? Así es, en una época se barajeo el nombre de Carolina como presunta novia del príncipe Carlos y durante una corta época este y Carolina la pasaron muy bien juntos, sin embargo a los ingleses no les encantaba la idea de que una chica de origen francés se convirtiera en futura reina de Inglaterra. Poco después, en 1976, comenzó a aparecer  junto a la princesa un tipo mayor que ella y nada atractivo: Philippe Junot. Vividor, mujeriego, “play-boy”, soltero empedernido, Philippe tenía entonces 35 años y muy mala reputación. El 25 de agosto de 1977 se anunció en el Principado el compromiso entre Philippe Junot y Carolina. Ni a Grace ni a Rainiero les parecía la idea, pero Carolina amenazaba con fugarse con Junot y un escándalo no era lo que a los Grimaldi les gustaba, al final de cuentas era una princesa. Grace y Rainiero cedieron ante los caprichos de su hija y le dieron una boda de cuento de hadas.

Par 1980 el cuento de hadas no tuvo precisamente un final feliz, Carolina descubrió varias infidelidades de Junot y pidió el divorcio, regreso a palacio a los brazos de sus padres, Junot se convirtió –y a la fecha- en personan non grata en Mónaco, y no paso mucho tiempo antes de que Carolina volviera encontrar el amor.

To be continued…

-R.

#reginatelocuentamejor