Querida Jackie:

Hace 24 años tu luz que iluminaba la Quinta Avenida se apagó, pero te escribo esta carta en el que podría ser tu onomástico, 89 años de vida y gloria, y me sigo preguntando ¿por qué sigues siendo una inspiración aun después de tanto tiempo? Quisiera explicarle a tanta gente porque cautivas tanto cuando hace tiempo falleciste, tú que decías que las perlas siempre eran apropiadas ¡por supuesto que siempre son apropiadas! Especialmente porque las llevabas con una elegancia que jamás hemos vuelto a ver. Saliste dignamente a trabajar, convirtiéndote en un icono, diste un mensaje al mundo, un mensaje que continua transmitiéndose de generación en generación.

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Pocas personas saben lo que escribieron tus compañeras en el anuario cuando te graduaste en Connecticut del prestigio Miss Potter School antes de entrar a la universidad: “su ingenio, su logro como amazona y su falta de voluntad para convertirse en ama de casa” estamos hablando de la década de los 40, las mujeres aspiraban otras cosas, tú sabias que podías hacer eso y más.

Tengo que confesarte que en muchas ocasiones, desde que tengo memoria, he tratado de vestir como tú, buscar en las revistas algún look, emular tu estilo e incluso pienso ¿Qué haría Jackie? creo que todas las mujeres lo hemos hecho, eres un referente, un gurú cultural, influenciaste tanto en las mujeres que portaban la moda como en los diseñadores que te veían como su musa. Tus perlas, tus trajes, esos vestidos de Oleg Cassini cuando eras la primera dama, después el trench coat, el bolso de Gucci y los grandes lentes de sol de la Sra. Onassis, le diste un nuevo significado a la palabra estilo, le diste un giro de 360 grados a tu armario de un marido a otro.

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¡Jackie nos enseñaste tanto! te debemos tanto las mujeres, hay una lista inmensa de lo que contribuiste a mi vida y a la de miles, creo que las mujeres cuando buscamos ser como tú, también buscamos ser más cultas; leer mucho, amabas los libros, leerle a tus hijos era primordial para ti, la poesía, el arte. ¿Te acuerdas cuando rescataste esos tesoros de la Casa Blanca? Buscamos esas cosas que enriquecen el espíritu, el alma y que nos dejaste como tarea, buscar crecer interiormente a través de cultivarnos y no ser cabecitas huecas.

Y el estilo, ese es aparte, supiste reinventar tanto tu vida como tu imagen, cuando todos pensamos que a los 40 las mujeres debían conformarse con un solo tipo de vestir, tu nos sorprendiste, Gucci nombro un bolso en tu honor, le diste impulso a un joven diseñador llamado Valentino, continuaste caminando por el mundo como tu propia pasarela, cada vez más sorprendente y muy adoc a la época, sin olvidarte que eras madre de adolescentes. Modelo a seguir positivo en la moda, le dijiste a las mujeres que siempre debían lucir fabulosas.

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Le gustaba mucho visitar Acapulco, aquí en la casa de los Aleman, con Alejandra y su mamá.

Yo personalmente te admiro porque tocaste mi corazón de una manera genuina, yo note que como primera dama diste importancia a causas justas, desde renovar la Casa Blanca hasta saber que tu presencia era un factor importante para las relaciones diplomáticas de tu marido; como madre, protegiste a tus hijos con uñas y dientes, luchaste porque tuvieran una infancia feliz muy a pesar de la tragedia y de ser personas públicas. Pero sobre todo, trabaste duro por ti, no por los demás, te gustaba hacer lo que hacías, nadie ni nada te obligaba, tu mensaje es orgánico, todo era por algo, tal vez te gustaba ser notoria pero no solo por ser la más guapa, había mas detrás. Nadie sabe que editaste más de cien libros, que contribuiste a decenas de organizaciones filantrópicas, que apoyaste al arte, la cultura, la educación, que utilizaste el poder de tu imagen cuando nadie más lo hacía. Eras una mujer inteligente, detrás de cada gran hombre debería haber una Jackie.

Espero que la próxima vez que alguien vea tu fotografía, ya sea vestida de rosa con manchas de sangre o de Valentino, piense que no solo fuiste una primera dama más de la lista o una socialite como tantas, no fuiste legendaria porque si, eres inolvidable porque nadie ha sabido que las perlas siempre son apropiadas si se debe luchar por el destino.

Musa única, gran inspiración, legendaria es solo una palabra que se usa para definirte porque fuiste excepcionalmente una mujer por sobre todas las cosas.

Con Admiración,

ATENTAMENTE

Eugenia Garavani