monaco

Carolina de Mónaco tenía ocho años cuando en febrero de 1965 recibió a la hermana que tanto soñó, la llamaron Estefanía y desde ese instante se convirtió en el centro de atención del palacio, todos los mimos eran para la menor de los Grimaldi. Tanto Carolina como Alberto aportaron para consentir a Estefanía, celebraban sus travesuras y disfrutaban de sus juegos. Pero mientras los juegos de Estefanía eran inocentes y tiernos, Carolina iniciaba su adolescencia y con ella también comenzó una etapa de desenfreno y relaciones tormentosas que la marcaron.

 

Marcadas quizás por el destino, su propia madre contaba con un extenso curriculum amoroso: Bing Crosby, Clark Gable, William Holden, Frank Sinatra, David Niven, Oleg Cassini y Ray Milland, a este último casi le cuesta el matrimonio su relación con Grace, finalmente en 1956 se casó con Rainiero y abandono Hollywood para instalarse en el palacio y convertir al principado en el punto de referencia del lujo y el glamour que hoy por hoy continua siendo.

¿Sabían que la princesa Carolina pudo ser la princesa de Gales? Así es, en una época se barajeo el nombre de Carolina como presunta novia del príncipe Carlos y durante una corta época este y Carolina la pasaron muy bien juntos, sin embargo a los ingleses no les encantaba la idea de que una chica de origen francés se convirtiera en futura reina de Inglaterra. Poco después, en 1976, comenzó a aparecer  junto a la princesa un tipo mayor que ella y nada atractivo: Philippe Junot. Vividor, mujeriego, “play-boy”, soltero empedernido, Philippe tenía entonces 35 años y muy mala reputación. El 25 de agosto de 1977 se anunció en el Principado el compromiso entre Philippe Junot y Carolina. Ni a Grace ni a Rainiero les parecía la idea, Grace insistía a Carolina para que frecuentara otros chicos, específicamente a Ernesto Augusto de Hannover, pero Carolina amenazaba con fugarse con Junot y un escándalo no era lo que a los Grimaldi les gustaba, al final de cuentas era una princesa. Grace y Rainiero cedieron ante los caprichos de su hija y le dieron una boda de cuento de hadas.

“To be continued…” 

Esperen la próxima semana el siguiente capítulo.

Por: Eugenia Garavani